Actuación melodramática a la mexicana... y Líber...
Curso de Arte Escénico Tercer Año Matutino EMAD 2011 Actuación rioplatense - Docente Mariana Percovich. Montevideo/Uruguay
Puig posa
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domingo, 10 de abril de 2011
domingo, 27 de marzo de 2011
Sobre Melodrama 2
En The Melodramatic Imagination, su autor Peter Brooks, sostiene la idea de que el melodrama marca sobre el cuerpo el exceso y la sobre determinación como lo había hecho la histeria.. Brooks contribuye a la revalorización actual del melodrama, asi como reconoce su relación con el modelo camp, al que caracteriza con ideas clave, como polarización e hiperdramatización de tensiones en conflicto... Lo alto y lo bajo no son compartimentos separados y radicalmente separados como lo pensó Adorno...
Frases como "Yo soy el miserable que ha arruinado a mi familia" o "Lo perseguiré hasta su tumba" conservan la marca de la obsesión por la claridad de los signos que iban dirigidos a un público ávido de emociones y al mismo tiempo más y más democratizado, en el sentido de provenir de capas más bajas de la sociedad... Si el estilo melodramático radicaba en la garantía de la legibilidad de los signos, es evidente que el cine mudo y, luego, también el filme sonoro de Hollywood fueron sus herederos más consumados.
La gestualidad congelada del cine mudo y la tendencia a la alegoría estaban, además claramente documentadas como uno de los recursos más claros del melodrama: el tableau vivant que permitía la decodificación semiótica en el propio momento de la alegorización.
Brooks señala cómo al final de una escena, en uno de los melodramas franceses que estudia, los actores se quedaban suspendidos en su actitud en un cuadro que era conocido como stupéfaction générale
Camp y posvanguardia. Manifestaciones de un siglo fenecido. José Amícola. Paidós.
Frases como "Yo soy el miserable que ha arruinado a mi familia" o "Lo perseguiré hasta su tumba" conservan la marca de la obsesión por la claridad de los signos que iban dirigidos a un público ávido de emociones y al mismo tiempo más y más democratizado, en el sentido de provenir de capas más bajas de la sociedad... Si el estilo melodramático radicaba en la garantía de la legibilidad de los signos, es evidente que el cine mudo y, luego, también el filme sonoro de Hollywood fueron sus herederos más consumados.
La gestualidad congelada del cine mudo y la tendencia a la alegoría estaban, además claramente documentadas como uno de los recursos más claros del melodrama: el tableau vivant que permitía la decodificación semiótica en el propio momento de la alegorización.
Brooks señala cómo al final de una escena, en uno de los melodramas franceses que estudia, los actores se quedaban suspendidos en su actitud en un cuadro que era conocido como stupéfaction générale
Camp y posvanguardia. Manifestaciones de un siglo fenecido. José Amícola. Paidós.
domingo, 20 de marzo de 2011
viernes, 18 de febrero de 2011
jueves, 17 de febrero de 2011
Parodistas ZINGAROS 2010 Actuación Completa parte 5
Una parodia a la ZINGAROS o el humor y el melodrama en acción
domingo, 19 de diciembre de 2010
Definiciones por Puig: melodrama
-Señorita maestra, ¿se acordó de lo que le pedí?
-Sí, niña. Fui a ver en el diccionario y busque la palabra melodrama. Dice así: “especie de drama en que, con recursos vulgares, se procura ante todo mantener la curiosidad y emoción del auditorio”. Entonces busqué la palabra drama y decía: “obra de asunto serio y generalmente triste, que conmueve profundamente el ánimo y suele tener desenlace funesto”.
-¿Entonces un melodrama es un drama hecho por alguien que no supo, señorita?
-No exactamente, pero en cierto modo sí es un producto de segunda categoría. Busqué más en la enciclopedia en la parte de teatro, y decía que en el drama los conflictos están originados en los defectos o virtudes de los personajes. Cada personaje tiene su propio carácter, con defectos y virtudes, y, de ahí surgen los dramas, porque se trata de gente diferente entre sí, y por eso chocan. En cambio en el melodrama lo que origina el conflicto es alguna intervención del destino, como en Puerta cerrada, donde Libertad Lamarque pierde todo en la vida porque un cartero entrega un telegrama a alguien que salía en ese momento de la casa de ella, que era tan buena. Y también era muy buena Margaret Sullivan en La usurpadora, pero se atrasa el cochero que la lleva al puerto y pierde el barco y el novio se cree que ella no vino porque no lo quiere. En el melodrama hay siempre esos golpes de la mala suerte. Y los reciben personas buenas. Las protagonistas de los melodramas son siempre mujeres buenas.
-¿Santas?
-No, una cosa es ser buena y otra ser santa.
-Señorita, una tía de mami se quedó soltera también por eso, un golpe de la mala suerte: le prestó el vestido a una amiga que entró en la casa de un soltero, y el novio de la tía de mami se creyó que era ella, y la esperó hasta que salió y la mató y se escapó, y nunca nadie supo más de él. Y la tía de mami nunca más salió de la casa. ¿Pero qué culpa tuvo ella?
-Culpa ninguna, el destino le mandó la desgracia. Hay gente que se busca la desgracia, por defectos de carácter, y esos vendrían a ser personajes de drama, ¿entendiste?
-¿Y la tía de mami no es personaje de drama entonces?
-Según el diccionario no, es un personaje de melodrama. La pobrecita tuvo un destino melodramático.
-Entonces, encima de no tener la culpa de nada, si filmasen la historia, ¿no ganaría ningún Oscar?
-Tal vez no.
-¿Y qué hay que hacer para salvarse de un destino melodramático?
-Nada, porque no depende de uno. Te cae y te electrocuta como un rayo. Y ahora basta, no pienses más en eso.
-No, señorita, a mí me da miedo, voy a rezar mucho todas las noches para salvarme de un destino melodramático.
-Sí, niña. Fui a ver en el diccionario y busque la palabra melodrama. Dice así: “especie de drama en que, con recursos vulgares, se procura ante todo mantener la curiosidad y emoción del auditorio”. Entonces busqué la palabra drama y decía: “obra de asunto serio y generalmente triste, que conmueve profundamente el ánimo y suele tener desenlace funesto”.
-¿Entonces un melodrama es un drama hecho por alguien que no supo, señorita?
-No exactamente, pero en cierto modo sí es un producto de segunda categoría. Busqué más en la enciclopedia en la parte de teatro, y decía que en el drama los conflictos están originados en los defectos o virtudes de los personajes. Cada personaje tiene su propio carácter, con defectos y virtudes, y, de ahí surgen los dramas, porque se trata de gente diferente entre sí, y por eso chocan. En cambio en el melodrama lo que origina el conflicto es alguna intervención del destino, como en Puerta cerrada, donde Libertad Lamarque pierde todo en la vida porque un cartero entrega un telegrama a alguien que salía en ese momento de la casa de ella, que era tan buena. Y también era muy buena Margaret Sullivan en La usurpadora, pero se atrasa el cochero que la lleva al puerto y pierde el barco y el novio se cree que ella no vino porque no lo quiere. En el melodrama hay siempre esos golpes de la mala suerte. Y los reciben personas buenas. Las protagonistas de los melodramas son siempre mujeres buenas.
-¿Santas?
-No, una cosa es ser buena y otra ser santa.
-Señorita, una tía de mami se quedó soltera también por eso, un golpe de la mala suerte: le prestó el vestido a una amiga que entró en la casa de un soltero, y el novio de la tía de mami se creyó que era ella, y la esperó hasta que salió y la mató y se escapó, y nunca nadie supo más de él. Y la tía de mami nunca más salió de la casa. ¿Pero qué culpa tuvo ella?
-Culpa ninguna, el destino le mandó la desgracia. Hay gente que se busca la desgracia, por defectos de carácter, y esos vendrían a ser personajes de drama, ¿entendiste?
-¿Y la tía de mami no es personaje de drama entonces?
-Según el diccionario no, es un personaje de melodrama. La pobrecita tuvo un destino melodramático.
-Entonces, encima de no tener la culpa de nada, si filmasen la historia, ¿no ganaría ningún Oscar?
-Tal vez no.
-¿Y qué hay que hacer para salvarse de un destino melodramático?
-Nada, porque no depende de uno. Te cae y te electrocuta como un rayo. Y ahora basta, no pienses más en eso.
-No, señorita, a mí me da miedo, voy a rezar mucho todas las noches para salvarme de un destino melodramático.
Puig, Manuel, Un destino melodramático: argumentos, Buenos Aires, El cuenco de plata, 2004.
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